¡El Fruto de Ayer Ya No Alimenta! – De la Rama a la Cosecha Parte 1

✍️ La Dulce Trampa de la Gloria Pasada

Quiero empezar siendo totalmente honesta contigo. Durante una temporada de mi vida, me encontré en un lugar muy cómodo, y ese lugar se llama “Contentamiento de la Cosecha Pasada”.

Había experimentado la alegría de ser una autora publicada y conferencista, de ver florecer un ministerio que impactaba vidas, de sentirme productiva y usada por Dios. Y entonces, sin darme cuenta, me detuve.

Simplemente me dije: “Ya hice mi parte”, o “Merezco un descanso”. Dejé que las demandas de la vida diaria—la rutina, el cansancio, nuevas aventuras—se interpusieran. Estaba viviendo con la satisfacción de haber sido fructífera, pero me había desconectado de la práctica de seguir produciendo frutos frescos.

Me tomé un “break” (un recreo) que se extendió más de lo necesario. Y la verdad es que, aunque la vida no se detuvo, sentí que la recompensa y la vitalidad que provenían de esa productividad intencional se desvanecieron. Lo que antes era un manantial de gozo en muchas áreas de mi vida, ahora era solo un recuerdo.

Y esa es la pregunta que quiero hacerte hoy: ¿Estás tratando de vivir el día de hoy con el fruto de ayer?

Quizás tú no eres autora, pero tienes “frutos” pasados: ese periodo de fe intensa, ese proyecto de servicio que dejaste, ese hábito que te nutría. Todo eso es valioso, pero el fruto de la temporada pasada, por muy dulce que haya sido, no tiene el poder de nutrir tu propósito en esta nueva etapa.

El conformismo con el pasado nos roba la increíble cosecha que Dios quiere que produzcamos hoy.

✍️¡Basta de Sobras! Tu Llamado a una Vida Abundante

¿Cómo te sientes al mirar hacia atrás en los frutos de tu vida?

Muchas veces, sin darnos cuenta, nos quedamos “dormidas” en la satisfacción de lo que hicimos o logramos en el pasado. Nos conformamos con la idea de que “ya dimos fruto” y bajamos la guardia.

Quizás el año pasado cosechaste grandes victorias: terminaste un proyecto, fortaleciste una relación, creciste en tu fe. ¡Eso es valioso! Pero tengo que preguntarte algo: ¿Estás tratando de vivir el día de hoy con el fruto de ayer?

  • El estudio bíblico que terminaste hace meses…
  • El hábito que dejaste de practicar…
  • La meta personal que ya alcanzaste…

Todo eso valió la pena, pero el fruto de la temporada pasada, por muy dulce que haya sido, no tiene el poder de nutrir tu propósito en esta nueva etapa.

🕊️ La Palabra de Dios es la que te Mueve Hacia Adelante

La Biblia nos presenta una verdad increíble sobre la productividad divina. Jesús no solo nos pide que demos fruto, ¡nos dice que Él se encarga de que ese fruto sea permanente y abundante!

Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, y yo en él, dará mucho fruto; pues separados de mí, nada pueden hacer.” (Juan 15:5 – NVI)

Permanecer no es quedarse quieta. Es crecer y conectarse continuamente a la fuente de vida, que es Jesús.

El punto clave es este: Si te aferras a la gloria de ayer, te estás perdiendo la increíble cosecha que Dios tiene preparada para ti hoy y para el Nuevo Año que ya empezó.

Tu Propósito No Caduca

Este es el momento de sacudir el conformismo y encender de nuevo la llama del propósito.

  • ¿Qué nuevo fruto estás llamada a dar en tu matrimonio, en tu trabajo, en tu comunidad o en tu vida espiritual?
  • ¿Qué semillas nuevas tienes que plantar en Enero, Febrero, Marzo para ver una cosecha en el verano?

No te contentes. ¡Dios te ha llamado a ser una mujer fructífera en cada estación!


📣 Próximamente: Abrazando la Poda: El Paso Crucial hacia el Fruto Abundante

Estaremos profundizando en la promesa de Juan 15:2: “A toda rama que en mí no da fruto, la corta; pero a toda rama que da fruto, la poda para que dé más fruto todavía.”

🗓️ Tu Llamada a la Acción (¡Prepárate!)

¿Estás lista para dejar de depender de las “sobras” de tu pasado y empezar a vivir una vida intencionalmente productiva?

Si tu corazón dice “¡SÍ!”, te invito a hacer algo nuevo para este Nuevo Año. El primer paso para una vida fructífera es el estudio de la Palabra de Dios. En la Parte 3 de esta serie, te daré instrucciones de como continuar sembrando para obtener frutos en este nuevo año.

¡No te pierdas esta temporada de siembra!

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2 comentarios en “¡El Fruto de Ayer Ya No Alimenta! – De la Rama a la Cosecha Parte 1”

  1. Gracias por estar pendiente de mi crecimiento, creó que también me detuve por un tiempo; hoy confió seguir crecimiento y dar nuevos frutos.

    1. Hola Enith! Qué alegría escuchar de ti nuevamente. Así es, estamos en la misma jornada, dar nuevos frutos para la gloria de Dios. Feliz Año Nuevo!

Los comentarios están cerrados.